12/10/10

Ignacio "el iman" era un tipo perfecto. De esos que salen en telenovelas y todo. hasta se habia comprado una de esas novias lindas de television. Ni ganas tengo de resaltar con algun comentario sarcastico lo visual que llega a ser todo a mi alrededor. Hasta yo, puesto que de no ser visual lo que primero entra, no me habria dado cuenta de tanta cagada que llueve en este pueblo. Jueputa cola que se forma todas las mañanas en los domingos detrás del pedazo de cancha esa que lo que parecia era un coladero de gente vaga. Todo para verle la cara de inocente al padre Julio. Y como pregonaba la caricia que hacia la noticia del exito de Guzman Ignacio, el "iman" de buena suerte de todo el pueblo, el que se llevo mis victorias. Que si estoy ardido? Hoy agarro mi futuro y lo termino de echar a la mierda. Porque si yo no pude controlar toda esa desgracia que sobreviene al dinero despues de la fama, menos va a poder él que fue mi pupilo, lo conozco desde que eramos un par de pelaos incocentes de na, comiendo mango donde doña Pepa. Yo no supe que hacer con tanto dinero, mujeres, fama y drogas. Pero si sé lo que voy a hacer esta noche. Me llevo a mi amigo pa salvarlo de su desgracia! No mas basta verle la cara despues de que todo el mundo me culpe de su muerte en un suicidio.
En mi caja de cosas viejas guardo un letrerito pequeñito que tiene el secreto para la vida eterna. Lo escribió un viejo amigo. Nunca llegue a leerlo porque me dijo que el momento llegaría, y que no era el momento para leerlo cuando me lo dió. Siento que aquel secreto en este día desolado encaja a la perfección. Cada vez que alguien me regala un secreto digno entra en ese cofre, como una prueba de que me importa. Siempre voy a estar necesitando de un recuerdo, viejo, nuevo, ancestralmente viejo, pero nunca tan nuevo. Verás, ahora comprender el mundo se ha vuelto difícil para mucha gente. Tu no eres una de esas personas en el montón. Me imagino que el ego prestado ya te ha convencido de ello. Yo lo diré porque de alguna manera formas parte de mis recuerdos y te necesito. Ya me he alejado de la idea. Ah! el letrerito. El secreto de la vida eterna. Pues, no les voy a ser tan misterioso con eso. Tenia escrita una dirección a la que mis ideas de superioridad e invulnerabilidad me llevaron. Menuda casa. Grande, envuelta en todas las enredaderas que pueden existir, de madera de esas que no se las come ni el fuego, sombría como cubierta con el abandono. La puerta tenía forma de dama. Parecía tan real que le pregunte si me dejaba pasar. Incluso me respondió haciéndose a un lado. "Por aquí" me dijo un desconocido forrado en telas suaves y cabello negro, muy corto. Habían muchas mujeres, jóvenes y bellas, sentadas en una habitación. Cuando llegue a mi sala, o a la que me correspondía, lo único que encontré fue un lago pintado en la pared, incluso mas real que la dama en la puerta. El hombre de traje raro se retiró y nunca mas volví a escuchar el exterior tras la cortina que separaba mi espacio del de los demás. Miré fijamente la móvil pintura que describía movimientos finos de un rostro que nunca había visto antes. En ese momento pasó algo interesante. Nunca mas me quise ir de este lugar. Al pie de la pintura una firma rotulaba el nombre de quien escribió aquel letrero, y que me regaló en un día lo que siempre estuve esperando

17/9/10

Si mis dias mas largos fueren, ¿a donde llegaría con tantos deseos si no es a un mundo de agonía y con prisa por cerrar los ojos y decansar? Mis pecados son comunes, banales, me ofrezco a ser presa de la tentacion como cualquier otro. El problema es que no soy una cuenta mas en este rosario de mundo, sino una persona fuera del eje de la reencarnacion y de la rectitud dibujada con reglas. No necesito utilizar palabras bonitas para decir en un cuento sin hilacion la historia de mis fracasos personales. Pero se me antoja usarlas porque, a diferencia de lo que todos creen, pienso que así ustedes me van a entender mas aun, porque conocen mi manera de pensar. Angeles, demonios, magos, brujos, escuchen atentamente que no voy a repetirlo. Si su Dios, o dioses, se atrevieran a pintarme en esta hoja como una cifra al aire libre, sin sumas ni restas, no tendría entonces las fuerzas para sonreir. Si entonces los creadores pudieran elevarse hasta encontrar el pensamiento de los creados e involucrarse en sus sentimientos, y apuesto que pueden, el caos total sería un disimulo entre tantas mentes olvidadas en los tiempos felices. No sé de donde sugieron ni a donde van, pero tengo algo por seguro, que en algún momento se van a dar cuenta del mal o bien que han hecho, y de una forma u otra siempre pesa no haberlo hecho mejor. Les pido una pausa para expiar mis errores, tales como son, para hablar con su jefe, el que no conocen, para que me permita salir del jardin prohibido, para que me permita pagar con lagrimas en sueños el dolor ajeno, de un solo tirón, de una sola herida. Escuchen ustedes mi juramento antes de partir; porque mas tarde habré olvidado el camino de vuelta. Hoy dejo de ser el mismo.