28/3/09

Tras botellas de vino ...

El rojo propendiendo por mi,
Los latidos traspasando los límites de la conciencia
La ternura en la brisa de un balcón
y el olvido pidiendo anestesia

Cansado de perder ante mentiras
dictado al reves por mis sentidos
En un juego infinito de yo te miro, tu me miras
el proposito y fin estan perdidos

Aferrado a un arma de cautela
encerrado en una jaula en mis deseos
Amarrado a cadenas que nacen de tu cuerpo

Tras botellas de vino que reservo
rompo cadenas sin tus besos
tomo la llave, dejo tu cuerpo, ahora te celo o me celas?

No me importa, estoy dolido.
Y para entonces mi orgullo te habra dejado en el olvido
Matando lo poco que quedaba de mi;
Tras botellas de vino ...

27/3/09

Diferente

Hoy ablandé los muros de la incontingencia, blasfemé mis tontos esquemas para pensar, y maldije uno que otro momento. Hoy maté a balazos, fríamente, muchas de las razones que daban pie a gestos indecisos. También sacrifiqué sonrisas innecesarias en honor al intento de paz del día. Y seguí maldiciendo uno que otro momento.

Fue tiempo de tregua en mis guerras internas, para dejar pasar los funerales de un héroe caído. Fue un descanso de mi mismo. Un receso en las melodías, tristes o alegres, de mi mal hablar. Fue la misma sencilla descripción del olvido, porque a las miradas de mis miedos se les fue el juicio, y de repente estoy quedo ante tal impotencia. En tanto, a esos ojos se les fue el interés, dictándome, si bien ni poca, fue menuda sentencia.

Hoy me contuve a contenerme, iniciándome en los caminos de un verdadero hombre, con la significancia mayor de saber despreciar el orgullo, y saber disfrutar de la rabia frente a un espejo. De saber ser sumiso… Hoy me libere de muchas penas, mientras encadenaba a mi algunos sentimientos, por si decidían irse en un apagón, en un parpadeo. Pronto estaré a la luz de los campos de batalla, a quienes se les oye clamar, sin dar fe de aquel cuerpo que carga mi alma,” victoria!”.

Yo solo puedo contestarles en medio de lágrimas: “Todavía no termino de llorar”

Una voz débil, angelical, me dice: “Todavía no has aprendido a vivir”

23/3/09

Delirio

Soy guardián de tus aventuras desechadas; Y delator de mis secretos a la luz de los ojos que no me ven… Espero no morir en el intento, no es agradable morir como lo hago en estos días. Viven llenos de historias que contar, pero mis oídos se han cansado. Ellos me piden tu voz a gritos.

Detesto que malgastes mi tiempo, porque muy dueña del tuyo eres. Yo no soy dueño sino de una voluntad bien regalada, y de las melodías que compongo para ti.

¿Qué harás con el mío entonces? Tan solo llevo el pedacito que me alcanza para respirar y andar cada día. Prepárame para ser capaz de perderte sin tenerte, porque ya me estoy haciendo la idea de guardar algo más que esas locas aventuras…